Lengua y nación
Encuentro en http://www.e-dazibao.com un interesante extracto de una entrevista a Irene Lozano Domingo (ganadora del XXII Premio Espasa de Ensayo 2005, con 'Lenguas en guerra') publicada ayer en ABC no tiene desperdicio. Destacamos aquí algunas de sus respuestas sobre la situación del español en las comunidades con dos lenguas oficiales:
Es una falacia cómo utilizan los nacionalismos la expresión «lengua propia», porque igual de «propio» es en todas las Comunidades autonómas el español. Tenemos la inmensa fortuna de disfrutar de una lengua común.
[...] Una vez más, se está utilizando la lengua como moneda de cambio, en una intragable equiparación simbólica del catalán y el castellano, por encima incluso del criterio del Tribunal Constitucional, que ya calificó en su sentencia 84/1986 como contraria a la Carta Magna la imposición del «deber» de conocer el gallego en la Ley de Normalización Lingüística de esa Comunidad autónoma de 1983. [...] pero ese camino es muy peligroso por el uso que el nacionalismo puede hacer de él, como filtro laboral y elemento de discriminación. No es una medida lingüística, sino política, que implica primar a los comprometidos con una determinada ideología, a los «aculturados» en el catalanismo.
[...] Hasta la dictadura de Franco en España nunca hubo una utilización ideológica sistemática del español. Ha sido la lengua de comunicación aceptada y libremente asumida en todas las regiones sin la percepción de que la generalización de su uso significara el aplastamiento de las lenguas minoritarias, porque han coexistido.
[...] El tradicionalismo catalanista defensor a ultranza de la lengua es de raíz ultraconservadora, igual que el vasco que, después de haberse fundado en la raza, traspasó esa identificación excluyente a la lengua porque el nazismo y la Segunda Guerra Mundial convirtieron en inaceptables los planteamientos etnicistas. A unos y a otros, nacionalistas e izquierda, los unió en la dictadura su condición de «víctimas» y esa anomalía pervive hasta el punto de que se convierte hoy en la «pinza» que pretende culpabilizar a la lengua, al español, lo que considero un gravísimo error. Esto provoca que hoy en Cataluña la «normalización» atenace a la sociedad y que, como reacción a este y a otros excesos, haya nacido la plataforma de Albert Boadella.
[...] Otro aspecto importantísimo [de la Constitución de la II República] es que se salvaguardaba el derecho de todos los ciudadanos a no verse privados del acceso al español culto, a través del artículo 50, que estipulaba que era obligatorio «el estudio de la lengua castellana, y ésta se utilizará también como instrumento de enseñanza en todos los centros de instrucción primaria y secundaria de las regiones autónomas».
[...] España es hoy con diferencia el país más proteccionista con las lenguas minoritarias. Algunos aspiran a que esto sea como Suiza, con sus cuatro idiomas oficiales, pero es realmente absurdo porque nosotros tenemos la suerte y el privilegio de contar con una lengua común y ellos no.
Publicado por Órdago a las Enero 3, 2006 01:39 AM


