78 Curiosidades de la Historia: La guerra de las patentes y el nacimiento de Hollywood
Con el cine como espectáculo ya de masas A principios del pasado siglo XX Edison tiene en su poder la más importante empresa cinematográfica. El padre del importantísimo invento del filamento de la bombilla se había caracterizado durante toda su vida por patentar sus inventos, después sus empresas se aseguraban del cumplimiento de las mismas con un ejército de abogados.
Edison desarrolló durante la primera década del Siglo XX una gran cantidad de dispositivos relacionados con el cine. En 1889 luchó por patentar las películas en celuloide de formato 35 mm pero George Eastman lo había hecho ya, tuvo más suerte al patentar las perforaciones laterales que usan este tipo de películas.
Con patentes como estas así como otras sobre aparatos de reproducción, fundó la empresa Patents Company donde quería aglutinar todos aquellos mecanismos o ideas surgidos de alguno de sus laboratorios. Rápidamente, Patents Company comenzó a cobrar por el uso de las cámaras o proyectores y también por el metro de rollo de película. Todo esto desató lo que se denominó como “la guerra de las patentes”. La empresa de Thomas Edison pretendía ejercer un monopolio sobre la incipiente industria y para ello no dudaba en llevar a los tribunales a las empresas que no pagaban sus derechos. Como la indemnización en muchas ocasiones era tan alta, estas empresas pasaban a ser absorbidas por la empresa de Edison formando así un poderoso Trust.
En aquella primera década, la industria cinematográfica americana se movía principalmente por la Costa Este, era la parte más poblada del país y también la que poseía una población más cosmopolita y que rápidamente se aficionó a este nuevo divertimento. Pero estaba claro que el intento monopolio impuesto asfixiaba el crecimiento. La policía pasaba mucho tiempo cerrando cines y confiscando aparatos de grabación en los primeros estudios de la ciudad, eran muy pocos los autores independientes por las dificultades económicas que ello conllevaba.
En 1908 empiezan los primeros movimientos para salvar el cine del control del Trust. Carl Laemmle empieza importar películas europeas, muchas otros lo imitan y se crea así el germen de las clásicas productoras de Hollywood: Paramount, Fox o Warner.
La importación de películas supuso una importante fuente de financiación, el siguiente paso sería producir sus propios títulos. El empresario Samuel Goldwyn buscaba un lugar idóneo para empezar a rodar películas. Finalmente elige Los Ángeles por tres motivos: En Nueva Jersey la compañía de Edison dominaba todo el mercado y axfisiaba a la competencia, el precio de los alquileres hacía difícil conseguir grandes extensiones de terreno y así crear unos grandes estudios, y por último el clima de los Ángeles aseguraba muchos más días de Sol, por lo tanto, los rodajes en exteriores se realizarán en mucho menos tiempo.
Y de esta forma poco a poco, muchos de esos pequeños estudios independientes empiezan a emigrar a Hollywood. De momento, en ese primer traslado, la parte financiera sigue controlándose desde New York, pero todo el proceso creativos se realizaba ya en la otra punta del país.
Años más tarde, hablar de cine era hablar de Hollywood, este pequeño municipio se convirtió pronto en la sede de la fábrica de sueños. Aquellos que huyeron de las tasas impuesta por Edison terminaron muy pronto amasando una gran fortuna.


