La Coctelera

Avalon

6 Mayo 2008

95 Curiosidades de la Historia: Samuel Wilson, el verdadero Tío Sam

Los símbolos nacionales están compuestos principalmente por sus banderas e himnos, estos constituyen sus principales estandartes. Además de estos podemos encontrarnos con otras manifestaciones de la nación como puede ser el otorgar ese carácter a ciertos productos, fiestas o cualquier manifestación cultural (básicamente dentro del folklore).
Quizás más desconocidos y poco usados hoy en día, pero existentes en la mayoría de los países son las personificaciones nacionales. Una personificación es una representación antropomorfa de la nación, a través de ellas se exaltan los valores y principios sobre los que se sustenta la sociedad. Estos personajes son tan antiguos como los propios Estados, ya en la Antigua Grecia y Roma se utilizaban a sus dioses para representar a toda la nación o por ejemplo en Esparta se utilizaba la figura de un guerrero espartano como representante de los valores de este pueblo guerrero.
En la Europa actual, quizás encontremos el ejemplo más claro en , figura alegórica que representa a la República francesa. Con su gorro frigio ha encargado desde la Revolución los valores de libertad, igualdad y fraternidad. Su nombre proviene de la contracción en francés de los dos nombres más comunes para las clases bajas francesas, María y Ana (Marie y Anne). Precisamente, el hecho de ser los nombres más comunes entre el pueblo llano y estar casi ausentes entre la aristocracia constituía un símbolo casi perfecto del cambio de régimen.
Pero si existe una personificación nacional conocida mundialmente y que es asociada inequívocamente con un país, ese el Tío Sam. La figura de este personaje es de sobra conocida, larga barba blanca, figura estilizada, ropa con colores de los Estados Unidos y un sobrero de copa. Durante toda su existencia ha servido de inspiración a humoristas que lo han añadido a sus tiras cómicas, manifestantes que lo han usado como símbolo del imperialismo yankee o a patriotas que ven en él al símbolo de la madre patria. Son abundantes los carteles donde el Tío Sam aparece en diferentes poses, durante la Segunda Guerra Mundial aparecía con las mangas remangadas trabajando en las fábricas o comprando bonos para la guerra. Durante la Gran Depresión aparecía con los pantalones roídos y la chaqueta llena de remiendos como reflejo de la situación por la que atravesaban los ciudadanos de los Estados Unidos.
Pero sin duda el dibujo más conocido es el del Tío Sam señalando con el dedo índice al espectador y con la frase “I WANT YOU TO U.S. ARMY” (Te quiero para el ejército de los Estados Unidos. Este retrato fue creado por el ilustrador James Montgomery Flagg en 1917, coincidiendo con el año de la entrada del país en la Primera Guerra Mundial, aunque ha seguido siendo utilizado en los sucesivos conflictos bélicos en el exterior en los que han participado los Estados Unidos.
A diferencia del resto de personificaciones nacionales, no es un personaje ficiticio, aunque el verdadero Tío Sam no era ni mucho menos como el actual. En el año 1766 nació Samuel Wilson quien más tarde participaría de adolescente n la Guerra de la Independencia contra los ingleses. En 1812 Estados Unidos intenta expandirse por la actual Canadá, entonces en poder del Imperio Británico, y comienza una nueva guerra contra Inglaterra. En aquel momento Sam Wilson era un próspero hombre de negocios que sustentaba su fortuna en la venta de carnes, durante los primeros días de la guerra fue nombrado inspector de suministros de alimentos del Ejército para la zona de Nueva York y Nueva Jersey. Anteriormente a esta época, Sam Wilson era conocido por sus conciudadanos por ser un gran trabajador y un reconocido patriota. En una visita al almacén donde Wilson almacenaba el alimento con destino a las tropas pudo comprobar el entonces gobernador de Nueva York, Daniel D. Tompkins, el gran estado y lo perfectamente ordenado que estaba todo. Los barriles llenos de carne llegaban impresas las iníciales de su destinario, U.S. (United States – Estados Unidos) al ser estas enviadas con posterioridad al ejército. Al preguntar por el significado de las mismas alguien contestó que U.S. significaba “Uncle Sam” (Tío Sam), nombre con el que comúnmente se conocía a Samuel Wilson en la ciudad. Este hecho transcendió y los soldados comenzaron a bromear sobre los alimentos que el Tío Sam les enviaba.
La anécdota fue repetida hasta la saciedad por todo el país, que comenzó a considerar a Samuel Wilson el típico americano. Había combatido en la guerra de la independencia, trabajando duro había conseguido amasar un importante patrimonio y en la nueva guerra, al no poder luchar por su edad se había puesto al frente de del sistema de suministros en la retaguardia, el Tío Sam era un patriota.
En al año 1961 el Congreso norteamericano aprobó una resolución por la que declaraba como representante del símbolo nacional de los Estados Unidos al Tío Sam. En esta declaración se considera a Sam Wilson de Troy como inspirador del personaje. Un momento en Arlington señala el lugar de nacimiento de Samuel Wilson en el Estado de Massachusetts. Con la intervención del Congreso se cerraba una discusión que tuvo lugar en los años anteriores entre los historiadores americanos, para algunos Sam era el acrónimo gaélico de Stáit Aontaithe Mheiriceá, es decir Estados Unidos de América en el idioma de los miles de irlandeses que emigraron al país. Esta teoría jamás puedo ser demostrada, siendo la historia de Sam Wilson perfectamente comprobable.
Lo que si sabemos por los registros históricos es que Sam Wilson no se parecía mucho a la figura del Tío Sam, fue el actor Walter Botts quien prestó su imagen para los famosos carteles de reclutamiento, añadiéndosele después las patillas en honor de Abraham Lincoln, con el que guarda cierto parecido.
La representación del Tío Sam no fue la única, antes de la Guerra de 1812 existía el Hermano Jonathan, un revolucionario americano que usaba sombrero de copa y representaba al pueblo americano, con la llegada del Tío Sam desapareció totalmente. Mejor suerte corrió la versión femenina, Columbia, con su gorro frigio y su falda de rayas blancas y rojas sigue adornando varios edificios oficiales hasta caer en el desuso tras la Primera Guerra Mundial por la popularidad de su versión masculina.
El Tío Sam constituye junto con la Estatua de la Libertad uno de los símbolos más conocidos de los Estados Unidos. Las personificaciones nacionales son un recurso estético muy aprovechado en muchas ocasiones pasa totalmente desapercibido. La Madre Rusia (Rusia), Germania (Alemania), Adelita (México), Britania (Reino Unido) o Helvetia (Suecia) En España tenemos a nuestra “Hispania” muy representada durante las dos Repúblicas, su imagen aparece en billetes y monedas de forma más o menos constante. En forma de estatua podemos encontrarla en la Biblioteca Nacional o en el friso de la entrada del Congreso de los Diputados.

servido por moises sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

LIBROS EDITADOS

El Arte de la Guerra

Sun Tzu (Prólogo Moisés Corral)

6,99 €

Google

Fotos

moises todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera